Durante muchos años, el poder de la Alquimia regía el mundo de Weyard.
Gracias al descubrimiento de ese poder, la humanidad alcanzó la cima de
la civilización y el conocimiento. Pero a la vez que el conocimiento y
la sabiduría crecían, también lo hacían los sueños y ambiciones. Sueños
de conquista, de guerra, de poder ilimitado y de vida eterna. Todas
estas aspiraciones habrían arrasado Weyard de no ser por unos sabios
expertos que sellaron este poder en lo más profundo de las entrañas del
Templo Sonne, dentro del Monte Aleph. La consecuencia de esto fue que
las luces de los Faros Elementales se extinguieron. Tras esto, Weyard se
vio privado de su energía elemental y se empezó a destruir a sí mismo
poco a poco, empezando por el norte. Esto provocó el caos en la aldea
más boreal de Weyard, Prox, gobernada por el Clan Marte del Norte. Un
grupo de emisarios guerreros del Clan Marte del Norte, son enviados por
Puel (alcalde de Prox) y el anciano sabio de la aldea, con la misión de
informar a los habitantes de Weyard (empezando por los taleanos) sobre
el peligro que se cierne sobre el mundo si la luz de los cuatro faros
elementales (Mercurio, Venus, Júpiter y Marte) no vuelve a concentrarse
en el monte Aleph, ya que mucho tiempo atrás, sus luces fueron selladas
para evitar que el ser humano destruyese Weyard, al acumular todo el
poder que la Alquimia guarda tras de sí. Entre estos guerreros emisarios
estaban Saturos y Menardi, conocidos en Prox por ser los más fuertes.
Debido a que el sellado de la Alquimia está consumiendo las poblaciones
del norte, Saturos y Menardi deciden hacer todo lo posible por salvar
Prox. Una vez dentro del templo Sonne, alguno de los proxianos activó
sin querer una trampa. Saturos y Menardi fueron los únicos proxianos
supervivientes.
Esto provoca una liberación de energía
alquímica manifestada en un temblor, una tormenta muy fuerte y un
corrimiento de tierra. Durante estos estragos, una gran roca se
desprende de la ladera sur del Aleph y amenaza con destruir la aldea de
Tale. Es cuando varios taleanos detienen durante unos minutos la roca
mientras se desaloja la aldea. En medio del caos, Félix, un taleano
Adepto de Venus (Tierra), se cae al río en medio de la crecida. Hans y
Garet lo ven e intentan buscar ayuda. La consiguen, pero la roca
finalmente se descontrola y arrastra corriente abajo al padre de Hans, a
Félix, y a los padres de Félix y Nadia, lo cual deja a la joven Nadia
desolada. En ese momento Hans y Garet se marchan para intentar pedir
ayuda, pero en su camino se cruzan con Menardi y Saturos, tras lo cual
éstos, creyendo que Hans había estado espiándoles, lo atacan, junto con
su amigo Garet dejándolos inconscientes.
Tres años después,
Hans, Nadia y Garet han aprendido a dominar la Psinergía y acuden a
visitar a Kraden a su casa. Éste acaba de recibir la visita de Menardi y
Saturos, que lo han avasallado con preguntas sobre el Templo Sonne
(templo situado en el Monte Aleph en honor al sol). Kraden, interesado
por ver lo que le han contado Saturos y Menardi, acude al templo en
compañía de Hans, Nadia y Garet. Al final acaban encontrando la cámara
del tesoro; donde se encuentran las cuatro Estrellas Elementales, que
son unas gemas con forma de perla indispensables para volver a encender
los cuatro Faros Elementales. Si se encendieran, el sello de la Alquimia
se rompería.
Es entonces cuando entran Saturos, Menardi, el
hermano de Nadia (Félix, al cual todos daban por muerto tras la
tormenta) y Álex (miembro del Clan Mercurio) y se llevan las Estrellas
Elementales (salvo la Estrella Marte, la cual Hans no llegó a entregar
por culpa de un terremoto). Al quitar las estrellas del templo, el
volcán del Monte Aleph entra en erupción. Saturos, Menardi, Kraden,
Félix y Álex huyen del templo al ver que ha aparecido el guardián del
Templo Sonne, una roca con un ojo llamada El Sabio, el cual bloquea la
erupción durante un poco tiempo. En ese poco tiempo, coge la Estrella
Marte y la impregna con un polvillo dorado. Tras esto, teletransporta a
Hans y Garet a la salida del templo. Al salir del templo, Hans y Garet
(Nadia ha sido secuestrada junto a Kraden) se enteran del peligro que
corre Weyard si se encienden los faros y así empieza Golden Sun, una
persecución en la que Hans debe intentar detener a Saturos y Menardi
para que no enciendan los faros elementales. Para ello, recibirán la
ayuda de los Djinns (aliados en la batalla compuestos por los 4
elementos) y de personas que le ayudarán en su viaje y que tendrán
bastante en común con ellos.